EL SECRETO DE LAS ESPECIAS

LAUREL

LAUREL

El modesto laurel se ha utilizado en la cocina durante siglos y es mucho más potente de lo que se pueda pensar. Desde el Mediterráneo, crece especialmente bien en climas calientes, lo que significa que todos aquellos aceites volátiles y con sabor se sellan dentro cuando se seca; listos para salir cuando se machaca o remoja. El laurel no solo anima los platos por sí mismo, sino que también son el apoyo perfecto realzando el sabor de otras hierbas y especias, así como de la carne y el pollo.

Perfil de sabor

Las hojas de laurel secas tienen un aroma cálido y delicado, y son mucho menos amargas que las frescas. Su sabor es a menudo como el del orégano y el tomillo, y su ligero aroma medicinal va especialmente bien con especias calientes como la nuez moscada y el chile. El laurel se usa mucho como la canela en rama, en el sentido de que se emplean para añadir otra profundidad al sabor, pero no para comerse. La mayor parte del sabor refrescante y ligeramente dulce recae en los intensos aceites empapados dentro, lo que significa que moler o trocear una hoja de laurel liberará un chorro de sabor, así que asegúrese de quitarlo antes de servir. Al secar cuidadosamente el laurel y guardarlo a mano en cajas con sello de aluminio preservamos todo lo posible el sabor, color y sutil aroma originales.

Mejor en…

La fuerza y sabor del laurel incrementa cuando se cocina, por lo que funcionan mejor cuando se utiliza en platos hervidos como en guisos y salsas. Para añadir un sutil giro a la clásica salsa, pruebe a añadir algunas hojas enteras al caldo cuando comience a hervir. Trocear en adobos para la carne o pollo a la parrilla o barbacoa, o mezclar en la salsa boloñesa mientras se cocina. Para aquellos de paladar dulce, añadir una hoja de laurel en al arroz con leche para una profundidad extra de sabor.

Historia

El laurel ha estado transformando platos en todos los tipos de cocina durante siglos, desde la india a la italiana. En la Antigua Grecia, los árboles se admiraban tanto que sus ramas se utilizaban para coronar a los vencedores de batallas, deportes o las artes.

¿Sabía que…?

- El árbol del laurel (o Laurus nobilis) que usamos crece silvestre. Para cosechar las hojas, se cortan las ramas para asegurar que vuelvan a nacer, y luego se secan en la sombra antes de envasarlas a mano.

- El eugenol es el componente principal de las hojas de laurel, lo que le aporta ese intenso sabor.

- La hoja de laurel es grande y entera, con un buen color verde y sin marcas.